Tuesday, January 16, 2007

Rey Sueño.

Sumergido en la oscuridad siente haber sentado nuevas bases. Maquillando las últimas lágrimas, decide arrancar las últimas páginas de la tragicomedia; elige un nuevo volúmen, y así despega.
Desde la cuna de los más famosos mitos recibe noticias de miel, alegrándose de ver crecer flores preciosas en jardines ajenos. Se siente algo viejo.
Con el corazón dividido y disperso entre imponentes latitudes descubre racimos de independencia que no creía poseer. El verano sureño lo ha depositado nuevamente en su hábitat, en manada y con la mente en blanco.
No escucha, no lee, no escribe, no sabe. Se distrae entre barcos, acordes y frívolos desafíos (aunque puedan ser los últimos). Comienza a creer en el cambio.
Su garganta ya no arde. Acepta los siempre traicioneros actos fallidos, recibe imágenes que hieren sólo superficialmente. Los párpados han caído, apareciendo así en tres dimensiones las famosas sogas que no sólo atan, sino que como bien sabemos, asfixian.
Piensa en que, seguramente, no pueda levantarse a horario al día siguiente, una vez más. Piensa hacer el mismo trayecto de todos los días, pero por la vereda de enfrente. Piensa en contratos implícitos, en compromisos morales. Piensa si realmente tiene sentido pensar en las cosas que piensa, pero no lo sabe, y mucho menos le preocupa.
Siempre en la oscuridad, ofrece sus oídos a lo que nunca hubiera imaginado. Desea lo propio y también lo ajeno. Camina por la arena seca para sentirse poderoso, y no deja de caminar hasta ver el muelle. Miles de imágenes lo confunden. La dualidad cotidiana en su mayor expresión.
Ahora el cielo gris entra en escena. Abre los ojos lentamente, casi sin querer ver. Se siente víctima del accidente más salvaje; haberse golpeado de lleno con la R E A L I D A D. Y rinde honores al
Rey Sueño.

6 comments:

Anonymous said...

raro y muy lindo final y lindo de leer.

un saludo grandote
dani

Anonymous said...

Me gustó. Como siempre (con tus textos), tan lindas metáforas, tantos significados, tanta sensibilidad. Tendré que releerlo, porque siento que tiene más para dar. Un abrazo.

Nadine said...

Siempre en la oscuridad, ofrece sus oídos a lo que nunca hubiera imaginado. Desea lo propio y también lo ajeno. Camina por la arena seca para sentirse poderoso, y no deja de caminar hasta ver el muelle. Miles de imágenes lo confunden. La dualidad cotidiana en su mayor expresión.


no voy a filosofar pero te digo que en muchas cosas que leí tuyas me identifique un poco.
te mando un beso chabon

Anonymous said...

disfruto tus escritos, bastante eh
te dejo un beso

melisa said...

hombre, pasate de nuevo que cambie cosas.

melisa said...

actualizando...